
Y las horas pasan sobre mi,
y al final del día no hay final feliz.
Es inútil esconderme de la soledad.
No se como escaparme de esta soledad.
Me pongo a pensar sobre lo que siento cuando observo con detenimiento las cosas. Todo me permite tener una visión más detallada o detenida, cambiar mi punto de vista sobre las cosas. Intento pensar antes de hacer algo impulsiva-mente. Vivo mi vida sin arrepentirme de nada, solo aprendo de los errores y trato de no cometerlos nuevamente. Así aprendo, así crezco interiormente, así vivo.
Lo que soy, es real y soy exactamente la que debo ser.
Amo, vivo, lloro, río, disfruto, me entristezco, aprendo, cometo errores, pero siempre soy real.
Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte; enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterias, todo ocurre para probar los límites de tu alma.
Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto. Mantén tu cabeza en alto porque tienes todo el derecho de hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y créelo, sino crees en ti mismo, nadie más lo hará.
Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela.

Hoy llueve, pero en vez de nostalgia, me dan ganas de reflexionar. Reflexionar sobre todo lo que soy, sobre todos los que me quieren, sobre todos a los que puedo ayudar. Reflexionar sobre todo lo que logré con determinación y confianza. Cada segundo, cada instante, trae a mi mente nuevos recuerdos sobre lo vivido. Recuerdos que espero jamás olvidar.
Aquellas vacaciones, cuantas! Que acampabamos cerca del río y cada día de lluvia que nos toco! Pero esos eran los días más lindos, donde compartiamos todo en familia y nos quedabamos jugando a las cartas, tomando mate y comiendo churros! O saliamos a jugar debajo de la lluvia y nos tirabamos en el río. Jamás lo voy a olvidar!

Hoy llueve, pero ya encontré a mi verdadero amor.
Al hombre que me sabe contener, al hombre que sabe dejarse amar.